UTILIZANDO EL LENGUAJE CORPORAL PARA PERDER EL MIEDO A HABLAR EN PÚBLICO

Para perder el miedo a hablar en público debes notar que no sólo hablas con las palabras, pues en una comunicación se transmite hasta el 93 % del mensaje con el lenguaje corporal, sólo el 7 % restante es oral.

Observa la cara de este líder; expresa el dolor de las palabras, pero mira mejor: las manos juntas, en actitud de orar, la cabeza gacha…es la imagen de la desazón, ¿verdad? Sigue leyendo

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PIERDE TU MIEDO A HABLAR EN PÚBLICO USANDO EL PODER SUBLIMINAL DE LOS COLORES

¿Sabías que los colores pueden ser tus aliados o tus enemigos a la hora de perder el miedo a hablar en público?

Los colores envían un mensaje subliminal al cerebro, es decir, hablan al subconsciente de tu auditorio; pueden decir: “Es una persona poderosa” o al contrario: “Es un bohemio”. ¿Cómo saber qué colores usar y cuáles evitar a la hora de enfrentar al público? Sigue leyendo

DEJA DE DAR EXCUSAS Y PIERDE TU MIEDO A HABLAR EN PÚBLICO.

Si buscas encontrarás todos los motivos del mundo para no decidirte a perder tu miedo a hablar en público:

“Es que soy muy tímido”; “es que soy muy joven”; “es que soy muy viejo”; “es que no tengo suficientes estudios”; “es que soy mujer”; “es que no es mi momento”; “es que mi esposa no me entiende”; etc., etc., etc. Sigue leyendo

PIERDE EL MIEDO A HABLAR EN PÚBLICO AUNQUE TE QUEDES EN BLANCO

¿Te ha pasado? Todos nos hemos quedado en blanco alguna vez, pero si tienes miedo de hablar en público esto puede desmotivarte y llevarte a que no quieras ya intentarlo.

¿Por qué te quedas en blanco? Normalmente es por el temor a equivocarte, a olvidar algún detalle importante y que todos se den cuenta; como vimos cuando definimos el miedo, éste es un sentimiento que paraliza, empezando por la lengua. Sigue leyendo

CONTROL DE LOS GESTOS = CONTROL DEL MIEDO DE HABLAR EN PÚBLICO

Éste es uno de los problemas más comunes al experimentar miedo a hablar en público: el inconsciente nos traiciona y de pronto nos encontramos rascándonos la cabeza, o sacudiendo nerviosamente las manos, o los pies, o cruzando y descruzando los brazos…

La buena noticia: puede superarse. Lee este artículo y te daré una técnica para que sepas qué hacer con las manos. Sigue leyendo